Turba

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El Huerto en tu Balcón: Turba Volvemos a hablar de sustratos en el blog, en concreto de la turba, un nombre que se oye mucho y a veces se confunde con otros sustratos. Vamos a explicar lo más importante. En carbón te convertirás Todos conocemos el carbón, y quizá recordamos lo que nos explicaron en las clases de ciencias naturales sobre la formación de algunos minerales, en concreto el carbón. Pues bien, hagamos memoria, ya que la turba es el primer estadio del proceso por el cual la materia vegetal se transforma en carbón mineral. Ahora bien, para que se produzca el lento proceso es necesaria la putrefacción de la materia vegetal y la carbonificación parcial. Es un proceso largo que no se debe confundir con la fosilización, ya que, en contraposición a esta, el material resultante sigue siendo orgánico. Tras la turba, los siguientes estadios son el lignito, la hulla y la antracita. La turba se encuentra en las denominadas turberas, que suelen estar ubicadas en zonas orográficas con características especiales, como cuencas de origen glaciar o zonas boscosas tropicales, que están llenas de materia vegetal acumulada con el paso de los años y tienen pantanos, marismas o humedales. Características de la turba La turba está compuesta por un 59{d0a39ea0434b4f65ec8df1d3db5a3c8c3e5b812d65dee7e66aa518a803336227} de carbón, un 33{d0a39ea0434b4f65ec8df1d3db5a3c8c3e5b812d65dee7e66aa518a803336227} de oxígeno, un 6{d0a39ea0434b4f65ec8df1d3db5a3c8c3e5b812d65dee7e66aa518a803336227}de hidrógeno y un 2{d0a39ea0434b4f65ec8df1d3db5a3c8c3e5b812d65dee7e66aa518a803336227} de nitrógeno. Es un sustrato muy utilizado en jardinería mezclado con otros materiales, ya que tiene propiedades idóneas para el cultivo en macetas. Existen dos tipos de turba que podéis encontrar en el mercado, la turba rubia y la turba negra. La turba rubia es la que mejores características tiene, con una...
Semillas

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El Huerto en tu Balcón: Semillas Tras un tiempo de descanso por el blog, volvemos con energías renovadas, y hoy queremos hablar un poco sobre las semillas y la importancia de su selección y recolección para nuestro huerto. Lo importante está por dentro En primer lugar, debemos conocer de qué están constituidas las semillas y qué parte de ellas se convertirán en las diferentes partes de la hortaliza. La capa que recubre las semillas se denomina tegumento, y tiene como función proteger las semillas del exterior. Tras esta capa se encuentra el germen de las semillas, que se compone de tres partes: Cotiledones, que serán las primeras hojas (no verdaderas, si no embrionarias) de la hortaliza Hipocólito, que se convertirá en el tallo de la hortaliza Radícula, que se convertirá en la raíz de la hortaliza Tal y como explicamos en un anterior post, la germinación de las hortalizas puede ser hipógea (monocotiledóneas) o epígea (dicotiledóneas), pero en cualquier caso el proceso y su éxito dependen de la humedad, del oxígeno y de la temperatura adecuada. Tipos de semillas Como en cualquier clasificación, se puede llevar a cabo un sinfín de ellas en función de los aspectos a analizar. En lo puramente botánico, podemos distinguir las semillas en 4 tipos en función de la sustancia que contiene y en qué utiliza la reserva de dicha sustancia (que no procederemos a explicar porque no creemos que sea relevante): Endospermadas o albúminas Exalbuminadas Perispermadas Protaladas Si nos fijamos en la forma en la que las hortalizas almacenan sus semillas tras la fecundación, podemos distinguir los siguientes tipos: Frutos: cucurbitáceas (calabacín, calabaza, melón, sandía, pepino, etc.), solanáceas...