Crucíferas

Crucíferas

El Huerto en tu Balcón: Crucíferas Tras un largo tiempo de descanso por el blog, volvemos con energías renovadas pero algo más pausados, y hoy queremos hablar un poco sobre una familia de las hortalizas muy interesante: las Crucíferas. Malo para unos, bueno para otros Las Crucíferas son una familia de hortalizas muy variopinta, a las que también se les llama verduras de invierno, y que pertenecen a la familia Brassicaceae. Decimos que es una familia muy variopinta porque incluye hortalizas tan diferentes como el brócoli, los rábanos, las coles, la rúcula o la mostaza. La característica que comparten todas las hortalizas de esta familia, es la presencia glucosinolato en ellas, sustancia que les da el sabor picante característico, por ejemplo de la mostaza, la rúcula y los rabanitos. En el caso de brócoli, coles o coliflores, el proceso de cocción que sufren antes de ser ingeridos rompe las enzimas que hacen que el glucosinolato se transforme en sus derivados, de tal forma que no notamos el picor característico (¡a menos que las mordamos crudas!). El glucosinolato es una sustancia que las crucíferas utilizan como protección frente depredadores, ya que el olor que desprenden actúa como repelente de insectos. Aunque ya sabemos que la naturaleza se compensa, y siempre hay plagas que pueden afectarles. El ciclo natural siempre se cierra. Así pues, lo que es malo para algunos insectos es bueno para nosotros, en primer lugar por el sabor picante característico que aporta a las crucíferas. ¿Qué sería de la mostaza sin su picor? Las pizzas de jamón serrano, con queso de cabra y rúcula tampoco serían las mismas. Pero además, lo...
Semillas

Semillas

El Huerto en tu Balcón: Semillas Tras un tiempo de descanso por el blog, volvemos con energías renovadas, y hoy queremos hablar un poco sobre las semillas y la importancia de su selección y recolección para nuestro huerto. Lo importante está por dentro En primer lugar, debemos conocer de qué están constituidas las semillas y qué parte de ellas se convertirán en las diferentes partes de la hortaliza. La capa que recubre las semillas se denomina tegumento, y tiene como función proteger las semillas del exterior. Tras esta capa se encuentra el germen de las semillas, que se compone de tres partes: Cotiledones, que serán las primeras hojas (no verdaderas, si no embrionarias) de la hortaliza Hipocólito, que se convertirá en el tallo de la hortaliza Radícula, que se convertirá en la raíz de la hortaliza Tal y como explicamos en un anterior post, la germinación de las hortalizas puede ser hipógea (monocotiledóneas) o epígea (dicotiledóneas), pero en cualquier caso el proceso y su éxito dependen de la humedad, del oxígeno y de la temperatura adecuada. Tipos de semillas Como en cualquier clasificación, se puede llevar a cabo un sinfín de ellas en función de los aspectos a analizar. En lo puramente botánico, podemos distinguir las semillas en 4 tipos en función de la sustancia que contiene y en qué utiliza la reserva de dicha sustancia (que no procederemos a explicar porque no creemos que sea relevante): Endospermadas o albúminas Exalbuminadas Perispermadas Protaladas Si nos fijamos en la forma en la que las hortalizas almacenan sus semillas tras la fecundación, podemos distinguir los siguientes tipos: Frutos: cucurbitáceas (calabacín, calabaza, melón, sandía, pepino, etc.), solanáceas...
Solanáceas

Solanáceas

El Huerto en tu Balcón: Solanáceas Ya que hoy ha empezado el verano, en este post vamos a hablar de una familia de hortalizas que da sus frutos en esta estación: las Solanáceas. Están por todas partes Las plantas de la familia de las Solanáceas pertenecen a un grupo muy amplio y diverso que habita en casi todo el planeta, a excepción de la Antártida y zonas muy frías del norte o de desierto extremo. Pero la mayor variedad y riqueza de especies de la familia se encuentra en la zona de América tropical. También Australia y África tiene mucha diversidad de especies. Así pues, las Solanáceas pueden ocupar una gran variedad de ecosistemas, desde los desiertos hasta los bosques tropicales. Algo muy interesante es que se pueden encontrar también como vegetación secundaria que consigue repoblar zonas deforestadas. ¿Y qué especies incluye la familia de las Solanáceas? Pues en las más de 2.700 especies podemos encontrar: Hortalizas como la patata, el tomate, la berenjena y los pimientos Plantas ornamentales muy conocidas como la Petunia, Schizanthus, Salpiglossis y Datura Especies con propiedades alcaloides incrementadas (que abarcan sustancias tan conocidas como la cafeína, la teína, la nicotina, el opio, la morfina o la heroína) como son el Tabaco, Belladona, Estamonio, Beleño y Mandrágora, conocidas por sus usos medicinales, sus efectos psicotrópicos o por ser venenosas. La solanina, es un alcaloide tóxico que se puede encontrar también en tomates y patatas, el cual ingerido en sobredosis puede ocasionar problemas gastrointestinales, mareos, dolores de cabeza o incluso alucinaciones. Pero no hay porqué alarmarse, ya que la proporción en tomates y patatas es muy baja. Fuente de vitamina C y potasio Después de haber explicado la presencia de...
Clasificación de las plantas

Clasificación de las plantas

El Huerto en tu Balcón: Clasificación de las plantas En post anteriores hemos hablado sobre los tipos de hortalizas y sobre la clasificación de las plantas a las que pertenecen (monocotiledóneas y dicotiledóneas). En el post de hoy vamos a alejar un poco el zoom para poder conocer el mundo de las plantas y en qué lugar de la clasificación se encuentran las hortalizas. Nos parece interesante, pues sabemos bien que un huerto da cabida a todo tipo de plantas además de las hortalizas. Para empezar, lo más sencillo Las primeras plantas que colonizaron la tierra, ya tuvieron bastante trabajo con conseguirlo. Dejaron el medio acuático donde la gravedad y el acceso a los nutrientes era muy diferente al medio que pretendían colonizar… ¡pero es que el sol aportaba tanta energía! Es por eso que, estás plantas de las que hablamos y que se denominan briofitas (bryon=musgo, fiton=planta), hace unos 500 millones de años adoptaron una forma sencilla: la transformación justa para agarrarse al medio terrestre y reorganización para erigirse como plantas. Pero nutricionalmente, lo que parecen raíces sólo son rizoides, lo que parecen tallos y hojas son cauloides, y la absorción del agua y los minerales se realiza por contacto con el medio a través de toda la planta. Por las características indicadas, esta familia de plantas necesita condiciones de humedad elevadas y constantes, y tampoco un sol directo y continuado. Dentro de esta familia, se enmarcan 3 tipos de plantas: anteroceros, musgos y hepáticas.   Un poco de organización Unos pocos de millones de años después, es decir, hace unos 350 millones de años, aparecieron en la tierra unas plantas que...
Tipos de hortalizas

Tipos de hortalizas

El Huerto en tu Balcón: Tipos de hortalizas En este post vamos a dar un vistazo a las hortalizas; qué son y cómo las podemos clasificar. Existen muchas formas de clasificarlas, todas son correctas en función de lo que se describe. Las que veremos en este post son: según lo que se come de ellas, a qué familia pertenece y de la duración de su ciclo de vida. Soy lo que se come Según la RAE, una hortaliza es una planta comestible que se cultiva en las huertas. Si ampliamos un poco más la descripción, aunque no lo recoja la RAE, podemos decir que se incluyen las verduras y las legumbres verdes (judías, habas y guisantes). Así pues, la primera clasificación que podemos hacer sería en función de lo que se come de ellas, aunque no tenga mucho que ver con la botánica. En primer lugar tenemos las hortalizas que forman parte de los cultivos de raíz, como por ejemplo los ajos, la zanahoria, la patata, la cebolla, rabanitos, etc.   Si lo que nos comemos es el resultado de la polinización de las flores de las hortalizas, podemos clasificarlas como cultivos de semilla y fruto. Son por ejemplo, tomates, pimientos, berenjenas, judías, guisantes, calabacines, calabazas, pepinos, etc. Si no nos comemos, ni lo que está bajo tierra ni los frutos o semillas, probablemente nos comamos sus hojas, con lo cual tendremos las hortalizas denominadas cultivos de hoja. Encontramos ahí por ejemplo la lechuga, col, espinacas, acelgas, rúcula, canónigos, escarola, etc. Y por último, si no son ni las raíces, ni los frutos, ni las hojas, sólo nos queda lo que...
El ciclo del nitrógeno y el compostaje

El ciclo del nitrógeno y el compostaje

El Huerto en tu Balcón: El ciclo del nitrógeno y el compostaje (Botánica III) La semana pasada explicamos unas nociones básicas sobre la alimentación de las hortalizas y los nutrientes que intervienen en dicho proceso. En el post de hoy, vamos a explicar el ciclo del nitrógeno e introduciremos el proceso de compostaje, dos conceptos básicos para entender una gran parte del mecanismo natural del que se sirven las plantas para alimentarse. El aire que respiramos El aire que respiramos es una mezcla de elementos químicos, resultado del origen de nuestro planeta, y de los procesos geológicos y climáticos que interactúan con los seres vivos. Básicamente, se puede reducir la composición a una mezcla de oxígeno y nitrógeno, pero sin que formen un compuesto, es decir, ambos están libres para combinarse con otros elementos y formar compuestos diversos. Todos los seres vivos dependen del nitrógeno que hay en nuestro planeta, ya que es la base de los aminoácidos, los cuales forman las proteínas que tienen funciones básicas para la vida y desarrollo de los seres vivos. Pero esta cantidad de nitrógeno que podemos encontrar en el aire, no está a disposición de los seres vivos si no se fija en la tierra de forma soluble, en concreto en forma de iones, tal y como explicamos en el post de alimentación de las hortalizas. Del final al principio… y otra vez al final Y bien, ¿cómo es posible que el nitrógeno llegue a fijarse en la tierra? Hay varias formas, pero en todas, la naturaleza es la clave de un proceso satisfactorio. Por un lado, los animales tienen la capacidad de transformar...