Crucíferas

Crucíferas

El Huerto en tu Balcón: Crucíferas

Tras un largo tiempo de descanso por el blog, volvemos con energías renovadas pero algo más pausados, y hoy queremos hablar un poco sobre una familia de las hortalizas muy interesante: las Crucíferas.

Malo para unos, bueno para otros

Las Crucíferas son una familia de hortalizas muy variopinta, a las que también se les llama verduras de invierno, y que pertenecen a la familia Brassicaceae. Decimos que es una familia muy variopinta porque incluye hortalizas tan diferentes como el brócoli, los rábanos, las coles, la rúcula o la mostaza.

Crucíferas - El Huerto en tu Balcón

La característica que comparten todas las hortalizas de esta familia, es la presencia glucosinolato en ellas, sustancia que les da el sabor picante característico, por ejemplo de la mostaza, la rúcula y los rabanitos. En el caso de brócoli, coles o coliflores, el proceso de cocción que sufren antes de ser ingeridos rompe las enzimas que hacen que el glucosinolato se transforme en sus derivados, de tal forma que no notamos el picor característico (¡a menos que las mordamos crudas!).

El glucosinolato es una sustancia que las crucíferas utilizan como protección frente depredadores, ya que el olor que desprenden actúa como repelente de insectos. Aunque ya sabemos que la naturaleza se compensa, y siempre hay plagas que pueden afectarles. El ciclo natural siempre se cierra.

Así pues, lo que es malo para algunos insectos es bueno para nosotros, en primer lugar por el sabor picante característico que aporta a las crucíferas. ¿Qué sería de la mostaza sin su picor? Las pizzas de jamón serrano, con queso de cabra y rúcula tampoco serían las mismas. Pero además, lo que causa el sabor picante, es el responsable de otros beneficios para la salud.

Pizza-Rúcula- El Huerto en tu Balcón

Más crucíferas y menos pastillas

Tal y como hemos comentado, las crucíferas contienen glucosinolatos. Éstos, además de aportar el sabor picante característico, tienen un efecto preventivo contra algunos tipos de cáncer. Así pues, tal y como está científicamente probado, una dieta rica en crucíferas ejerce un efecto protector sobre el ser humano.

Cáncer - El Huerto en tu Balcón

Esta aportación a la dieta de crucíferas requiere, por supuesto, que éstas no estén cocinadas o lo estén lo menos posible. La razón es, como hemos explicado respecto al sabor, que la cocción elimina la enzima que hace que los glucosinolatos deriven en las sustancias que ayudan a prevenir el cáncer.

Por otro lado, los glucosinolatos tienen también otras dos propiedades: rubefaciente y anti-tiroidea. El primero de ellos mejora la irrigación en ciertas zonas aplicado de forma externa, pero deben tomar precauciones personas que tengan patologías de estómago o ardores. El segundo disminuye la captación de yodo, lo cual puede ser contraproducente para personas con hipotiroidismo.

Las crucíferas además, son ricas en fibra, lo cual siempre es bueno para el correcto funcionamiento intestinal, vitamina K y C, así como minerales antioxidantes. De entre estos últimos, el calcio que se obtiene de coles, coliflores o brócoli presenta mejor absorción que el de los lácteos. Como ejemplo, se puede decir que una buena ración de alguna de estas hortalizas contiene el mismo calcio que un vaso de leche.

Calcio - El Huerto en tu Balcón

En resumen, si no se tiene alguna patología de estómago o de tiroides, una dieta rica en crucíferas será siempre beneficiosa.

Las reinas del huerto urbano

Las hortalizas de la familia de las crucíferas tienen propiedades de cultivo muy distintas entre sí. Pueden ser desde anuales de ciclo corto hasta perennes. El almacenamiento de reservas energéticas para la reproducción se puede realizar desde las raíces hasta en las hojas. Pueden presentar flores o inflorescencias (simples o compuestas).

La alcachofa, el brócoli, la col y la coliflor, son hortalizas recomendables para huertos grandes o de jardín, ya que son bianuales o perennes (alcachofa) y ocupan un gran espacio en el huerto.

Coles - El Huerto en tu Balcón

Por otro lado, la rúcula y los rabanitos, son las reinas del huerto urbano, ya que son hortalizas anuales de ciclo corto y que ocupan poco espacio, lo que las hace ideales para contenedores en terrazas o balcones.

Rabanitos-Rúcula- El Huerto en tu Balcón

 

Los rabanitos además, son perfectos para plantar en el lugar donde se quiere plantar alguna hortalizas al cabo de poco tiempo, pues en poco más de mes y medio desde la siembra, podremos cosecharlos y habremos aprovechado el espacio antes de sembrar o trasplantar una hortaliza de ciclo largo.

Rabanito - El Hueto en tu Balcón

 

La rúcula es perfecta para cosechar hoja a hoja e ir incorporándola a ensaladas una vez por semana. Si se tienen plantadas un número considerable, podremos incluso llegar a hacer una ensalada sólo de rúcula, si es que el sabor picante característico nos gusta mucho.

 

Bueno, hasta aquí el post de este domingo, esperamos que os haya gustado y os sirva de provecho.

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