Semillas

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El Huerto en tu Balcón: Semillas

Tras un tiempo de descanso por el blog, volvemos con energías renovadas, y hoy queremos hablar un poco sobre las semillas y la importancia de su selección y recolección para nuestro huerto.

Lo importante está por dentro

En primer lugar, debemos conocer de qué están constituidas las semillas y qué parte de ellas se convertirán en las diferentes partes de la hortaliza.

La capa que recubre las semillas se denomina tegumento, y tiene como función proteger las semillas del exterior. Tras esta capa se encuentra el germen de las semillas, que se compone de tres partes:

  • Cotiledones, que serán las primeras hojas (no verdaderas, si no embrionarias) de la hortaliza
  • Hipocólito, que se convertirá en el tallo de la hortaliza
  • Radícula, que se convertirá en la raíz de la hortaliza

Semillas - El Huerto en tu BlacónGerminación Hipógea - El Huerto en tu Balcón Germinación Epígea - El Huerto en tu Balcón

Tal y como explicamos en un anterior post, la germinación de las hortalizas puede ser hipógea (monocotiledóneas) o epígea (dicotiledóneas), pero en cualquier caso el proceso y su éxito dependen de la humedad, del oxígeno y de la temperatura adecuada.

Tipos de semillas

Como en cualquier clasificación, se puede llevar a cabo un sinfín de ellas en función de los aspectos a analizar.

En lo puramente botánico, podemos distinguir las semillas en 4 tipos en función de la sustancia que contiene y en qué utiliza la reserva de dicha sustancia (que no procederemos a explicar porque no creemos que sea relevante):

  • Endospermadas o albúminas
  • Exalbuminadas
  • Perispermadas
  • Protaladas

Si nos fijamos en la forma en la que las hortalizas almacenan sus semillas tras la fecundación, podemos distinguir los siguientes tipos:

  • Frutos: cucurbitáceas (calabacín, calabaza, melón, sandía, pepino, etc.), solanáceas (tomate, pimiento, berenjena, etc.)
  • Bainas o similares: leguminosas (habas, guisantes, garbanzos, judías, etc.), crucíferas (brócolí, col, rábano, etc.)
  • Capullos o flores: liláceas (cebolla, puerro, ajo, etc.), umbelíferas (zanahoria, apio, hinojo, etc.), compuestas (lechuga, escarola, etc.)

Por último, podemos llevar a cabo una clasificación muy interesante de los tipos de semillas en función de su proceso de fecundación, tratado y cosecha:

  • Semillas autóctonas: son las semillas que se han adaptado a nuestro entorno por un proceso de selección natural o manual de parte de los agricultores. Son semillas resistentes a plagas y enfermedades, y que producen descendencia fértil, pudiendo obtener semillas para nuestra próxima siembra.
  • Semillas mejoradas: a través de polinización controlada, estas semillas están dotadas de propiedades especiales como precocidad, alta producción, resistencia a plagas y enfermedades, así como la adaptación a ciertas regiones.
  • Semillas híbridas: son semillas obtenidas del cruce de dos variedades puras diferentes, de las que se obtienen hortalizas de crecimiento más rápido, raíces más fuertes, tallos más robustos y frutos de alta calidad. Como gran inconveniente, estas hortalizas no son fértiles por el hecho de ser híbridas.
  • Semillas transgénicas: son semillas que se obtienen mediante ingeniería genética, con el fin de conseguir características que mejoren la producción o su conservación, como por ejemplo su resistencia a herbicidas o un retraso en la resistencia de los frutos después de a maduración. Dichas modificaciones genéticas han causado consecuencias no controladas que han afectado a la salud de las personas.

Dime lo que siembras y te diré lo que comes

Tal y como hemos visto en el punto anterior, es muy importante disponer de semillas que tengan las características adecuadas para un cultivo exitoso en nuestro huerto, más aún si queremos cultivar de forma ecológica.

Cuando llega la hora de plantar las hortalizas de temporada, solemos recurrir a plantones de viveros o tiendas de jardinería. Es una forma fácil de evitarse el proceso de germinación en semilleros. El inconveniente que ofrece esto no es tanto unos frutos no ecológicos por el tipo de semilla, ya que un cultivo ecológico consta de muchos aspectos y no sólo el de que la semilla sea procedente de plantas cultivadas ecológicamente. El principal inconveniente es que existen muchas posibilidades de que las hortalizas en las que se conviertan estos plantones no sean fértiles y no nos dejen semillas que germinen de nuevo. Y por otro lado, nos darán unas hortalizas y frutos vigorosos pero que pueden ser atacados por plagas o enfermedades de la zona donde esté ubicado nuestro huerto con facilidad.

Por eso, desde El Huerto en tu Balcón recomendamos hablar con los agricultores vecinos de la zona, para conocer cuáles son las variedades de hortalizas que mejor se adaptarán a tu huerto, y sobretodo tomando nota de aquellos que practiquen agricultura ecológica. Con un poco de suerte, te podrán abastecer de algunas semillas de cada tipo para que empieces tus cultivos. Guárdalas como un tesoro hasta que puedas germinárlas y empezar tu selección personal año a año.

También es muy interesante formar parte de colectivos o asociaciones que trabajen por la conservación y difusión de las especies de hortalizas autóctonas, ya que suelen contar con un banco de semillas muy interesante que te permitirá llevar a cabo el mismo proceso que con los agricultores de la zona.

Semillas - El Huerto en tu Balcón

Selección, cosecha y conservación

A la hora de seleccionar las semillas que queremos preservar de nuestro huerto, es importante conocer cómo almacenará cada hortaliza sus semillas, tal y como hemos visto anteriormente, además de cual es su ciclo de vida, como vimos en el post relacionado.

Tras observar nuestras hortalizas, y teniendo en cuenta todos los factores que afectan a los cultivos, podremos detectar las hortalizas que han dado mejor resultado en producción y afectación por plagas y enfermedades.

Calabacín Seleccionado - El Huerto en tu Balcón

Cuando así sea, es hora de empezar el proceso de selección y cosecha, el cual explicamos rápidamente en función del proceso de extracción.

  • Extracción húmeda: frutos de las hortalizas como el calabacín, la sandía o el melón, debemos seleccionar el mejor ejemplar de la mejor mata y no cosecharlo hasta el final del ciclo de vida de la hortaliza. El proceso consiste en la extracción de la pulpa, lavado para obtener las semillas, y secado en papel a la luz directa del sol. La duración de las semillas con sus características de germinación óptimas es de 5 años.

Semillas Calabacín - El Huerto en tu Balcón

  • Extracción seca: hortalizas con vainas o similares, mazorcas, flores o frutos, donde se selecciona el mejor ejemplar o mata y se deja sin cosechar para obtener las semillas de las vainas o inflorescencias secas. En el caso de frutos como el pimiento o la berenjena, se cosecha el mejor ejemplar que se haya dejado en la mata, y se obtienen las semillas directamente del fruto. La duración de las semillas con sus características de germinación varía en función de la hortaliza entre 2 y 4 años.

Semillas Acelgas - El Huerto en tu Balcón

  • Fermentación: es el caso especial del tomate y el pepino, habiendo seleccionado los mejores ejemplares de las mejores matas, los cuales tienen las semillas en una sustancia gelatinosa que se debe dejar fermentar durante 24 horas para ser secadas a la luz del sol directa. La duración de las semillas con sus características de germinación varía en función de la hortaliza entre 3 y 5 años.

Semillas tomate - El Huerto en tu Balcón

 

Esperamos que os haya gustado, y os animamos a empezar vuestra propia selección de semillas… ¡Hasta el domingo que viene!

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