Perlita

Perlita

El Huerto en tu Balcón: Perlita (Sustratos II) La semana pasada vimos otro tipo de sustrato, la corteza de pino. Esta semana vamos a ver otro tipo con unas características similares pero con ciertas diferencias: la perlita. Desde las entrañas de un volcán Como explicamos en el post de tipos de sustrato, la Perlita es un sustrato inorgánico de origen natural, en concreto es de origen volcánico. La perlita es un vidrio volcánico, cuya característica especial es que tiene un contenido de agua relativamente alto. Esto es debido a que se forma mientras la lava se enfría rápidamente y hace que el agua se quede dentro de la estructura vidriosa final. Contiene un 70-75 {d0a39ea0434b4f65ec8df1d3db5a3c8c3e5b812d65dee7e66aa518a803336227} de silicio, con lo cual pertenece a la familia de los silicatos. La perlita aparece en la naturaleza, y tiene la propiedad poco común de expandirse muchísimo cuando se la calienta lo suficiente. De hecho, su aspecto en la naturaleza es de color gris o negro, siendo sometida a un tratamiento de expansión para darle el color blanco y las característica geométricas que podemos ver en el producto a la venta. Características La perlita es un material ligero y de granulometría pequeña, lo cual le dota de un alto grado de aireación. Al ser un material inorgánico, la perlita tienen mucha estabilidad, pero por contra, su contenido en nutrientes es nulo. Por otro lado, su capacidad de retención de agua es muy baja, aunque como ventaja es un material con un pH neutro que le dota de una baja agresividad hacia las raíces. También destaca su precio en el mercado, puesto que es un material fácil de obtener y de procesar,...
Tipos de sustrato

Tipos de sustrato

El Huerto en tu Balcón: tipos de sustrato La semana pasada definimos qué es el sustrato de una forma general y básica. No es nuestra intención entrar en mayor profundidad sobre ello, pero sí dar unas pinceladas sobre los diferentes tipos de sustrato. Clasificación de sustratos La clasificación de sustratos más utilizada es la que los distingue entre sí por su composición, en concreto entre sustratos orgánicos e inorgánicos. Los sustratos orgánicos se pueden clasificar a su vez en tres tipos: Sustratos de origen natural, que tienen su origen en la biodescomposición. También se conocen como turbas. Sustratos de síntesis, que están constituidos por polímeros orgánicos no biodegradables, originados por síntesis química. Residuos y subproductos de actividades agrícolas, industriales y urbanas, los cuales deben ser compostados para adecuarlos como sustratos. Entre ellos está, por ejemplo, la fibra de coco. Por otro lado, los sustratos inorgánicos, también se clasifican en tres tipos: Sustratos de origen natural, cuya composición proviene de rocas o minerales, los cuales se suelen modificar en tamaño mediante procesos físicos como el machacado. Evidentemente, no son biodegradables, con lo cual, hay que tenerlo en cuenta. Rocas minerales transformadas, las cuales, después de un proceso físico, disponen unas características notablemente diferentes a su origen. Los más conocidos son la perlita, lana de roca, vermiculita o arcilla expandida. Subproductos y residuos industriales, compuestos por materiales de actividades industriales, como pueden ser las escorias de horno alto. ¿Qué sustrato elegir? Después de la clasificación teórica, podemos pasar a la práctica. Tal y como explicamos en el post anterior, el sustrato, además de dar sustento a la planta, es el lugar donde se desarrollan las raíces de la...